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Los animales domésticos son parte de nuestra familia y queremos cuidarlos y protegerlos de cualquier peligro. Sin embargo, a veces no somos conscientes de que en nuestra propia casa hay elementos que pueden poner en riesgo su salud y bienestar. En este artículo te contamos cuáles son los 10 peligros más comunes para tus mascotas en tu hogar y cómo prevenirlos.

Alimentos

Algunos alimentos que para nosotros son inofensivos o incluso beneficiosos, para nuestros perros y gatos pueden ser tóxicos o causarles problemas digestivos. Por ejemplo, el chocolate, el ajo, la cebolla, las uvas, las pasas, el aguacate, el café, el alcohol o los huesos cocidos. Lo mejor es evitar darles estos alimentos y ofrecerles una dieta adecuada a sus necesidades nutricionales.

Productos de limpieza

Los detergentes, lejías, amoniacos, desinfectantes y otros productos de limpieza pueden ser muy peligrosos para nuestras mascotas si los ingieren, inhalan o entran en contacto con su piel o mucosas. Pueden provocarles irritación, quemaduras, intoxicación o alergias. Para prevenirlo, debemos guardar estos productos en lugares seguros y fuera de su alcance, y limpiar bien las superficies después de usarlos.

Plantas

Algunas plantas ornamentales que tenemos en casa o en el jardín pueden ser venenosas para nuestros animales si las muerden o las ingieren. Por ejemplo, el lirio, la azalea, el ciclamen, la hiedra, el muérdago o la poinsettia. Estas plantas pueden causarles síntomas como vómitos, diarrea, salivación excesiva, dificultad para respirar o convulsiones. Lo más recomendable es evitar tener estas plantas en casa o colocarlas en lugares altos e inaccesibles para nuestras mascotas.

Medicamentos

Los medicamentos humanos pueden ser muy perjudiciales para nuestros perros y gatos si los toman por error o por curiosidad. Algunos ejemplos son el paracetamol, el ibuprofeno, la aspirina, los antidepresivos o los antiinflamatorios. Estos fármacos pueden causarles daños en el hígado, los riñones, el estómago o el sistema nervioso. Por eso, debemos guardar los medicamentos en armarios cerrados con llave y nunca automedicar a nuestras mascotas sin consultar con el veterinario.

Productos químicos

Los productos químicos como los anticongelantes, los fertilizantes, los pesticidas o los venenos para roedores pueden ser fatales para nuestras mascotas si los ingieren o entran en contacto con ellos. Pueden provocarles intoxicación aguda, fallo renal, hemorragias internas o parálisis. Para evitarlo, debemos almacenar estos productos en lugares seguros y lejos de su alcance, y usarlos con precaución y siguiendo las instrucciones del fabricante. 

Cuerdas y cordones

Los objetos como las cuerdas, los cordones, las cintas o las hilachas pueden llamar la atención de nuestras mascotas y hacerles jugar con ellos. Sin embargo, si se los tragan pueden causarles obstrucción intestinal, perforación del tracto digestivo o estrangulamiento. Para prevenirlo, debemos mantener estos objetos fuera de su vista y alcance, y ofrecerles juguetes adecuados para su tamaño y edad.

Juguetes pequeños

Los juguetes pequeños como las canicas, las pelotas de golf o los imanes pueden ser muy divertidos para nuestros animales, pero también muy peligrosos si se los tragan. Pueden provocarles asfixia, obstrucción intestinal o daños en el estómago o el intestino. Lo mejor es evitar darles estos juguetes y elegir aquellos que sean apropiados para su tamaño y resistencia.

Cables eléctricos

Los cables eléctricos pueden ser muy tentadores para nuestras mascotas que pueden morderlos o jugar con ellos. Sin embargo, si lo hacen pueden recibir una descarga eléctrica que les cause quemaduras, convulsiones o paro cardíaco. Para evitarlo, debemos ocultar los cables eléctricos detrás de los muebles o usar protectores de cables, y desconectar los aparatos eléctricos cuando no los usemos.

Fuentes de calor

Las fuentes de calor como las estufas, las chimeneas, las velas o las planchas pueden ser muy atractivas para nuestras mascotas que pueden acercarse a ellas para calentarse o curiosear. Pero, de hacerlo sin cuidado pueden quemarse, incendiarse o provocar un accidente doméstico. Para prevenirlo, debemos colocar estas fuentes de calor en lugares seguros y vigilados, y alejar a nuestras mascotas de ellas cuando estén encendidas.

Puertas y ventanas

Las puertas y ventanas pueden ser una vía de escape o de exploración para nuestras mascotas que pueden salir de casa sin nuestro permiso o caerse desde una altura. Esto puede suponer un riesgo de atropello, pérdida, robo, pelea con otros animales o lesiones graves. Para evitarlo, debemos cerrar bien las puertas y ventanas cuando no estemos en casa o cuando no podamos supervisar a nuestras mascotas, y usar sistemas de seguridad como rejas, mosquiteras o collares identificativos.

Cuidemos juntos a tu mascota de los peligros del hogar con nuestros veterinarios de Abrantes

En Abrantes queremos que tu mascota se encuentre segura esté donde esté, pero especialmente en su hogar. Por ello, os invitamos a acercaros a nuestras instalaciones para controlar el estado de salud de tu compañero peludo y despejar cualquier duda respecto a qué medidas tomar en casa para mantenerlo a salvo